HYFLEX® 11-435
S/59.80
Ver opcionesGuante en base a cuero badana que permite confort y maniobrabilidad en el uso, ideal para el trabajo de maquinistas y mantenimiento en general donde se requiera proteger de riesgos mecánicos medios y bajos.
Está construido en cuero bovino amarillo con puño de seguridad, dorso elastizado y costuras internas reforzadas, una combinación que busca mantener la sensibilidad de la mano sin renunciar a la resistencia del cuero en la palma.
La badana es un cuero delgado y flexible, tradicionalmente de flor de vacuno, que se utiliza en guantería de trabajo cuando la prioridad es la maniobrabilidad. A diferencia del descarne —la capa interna del cuero, más gruesa y afelpada, empleada en soldadura— la badana conserva la superficie lisa del cuero y ofrece un espesor bajo, en este modelo de 0,9 a 1,1 mm. Esa delgadez es la que permite conservar el tacto y trabajar con piezas pequeñas, herramientas manuales y controles.
Por su construcción, el guante de badana se ubica en la franja de protección mecánica básica: está diseñado para reducir la exposición a raspaduras, rozaduras y manipulación de superficies ásperas en tareas de mantenimiento y maquinaria. Conviene delimitar su alcance: un guante de badana no es un guante anticorte y no reemplaza a los guantes con fibras de alto rendimiento en tareas con chapa, vidrio o cuchillas; tampoco es un guante de protección química ni un guante para soldadura, donde se requiere descarne y costuras con resistencia térmica. El elástico en el dorso y el puño corto favorecen la colocación rápida, pero dejan la muñeca menos cubierta que un guante de puño largo. La asignación del guante a cada tarea debe ser validada por el área de seguridad de la empresa usuaria.
La ficha lo indica para el trabajo de maquinistas y mantenimiento en general, donde se requiera protección frente a riesgos mecánicos medios y bajos.
La construcción base es la misma —cuero badana, puño corto y dorso elastizado—. El modelo Steelpro declara en su ficha las normas EN 420: 2003 + A1 : 2009 y EN 388:2016, mientras que otras versiones del catálogo no las registran.
Entre 0,9 y 1,1 mm, un espesor bajo que privilegia la sensibilidad al tacto sobre la resistencia mecánica alta.
No está indicado para ello. Para soldadura se emplean guantes de descarne con costuras de resistencia térmica e interior forrado, que cubren además el antebrazo.