GUANTE PARA PROTECCIÓN QUÍMICA PVC – VE780
S/21.71
Ver opcionesGuante confeccionado totalmente en descarne curtido al cromo color naranjo. Además, cuenta con costuras protegidas casi en la totalidad de las comisuras y en su interior completamente forrado.
El largo de 15 pulgadas extiende la protección al antebrazo y permite buena ventilación, mientras el refuerzo en palma y nudillos concentra el material en las zonas de mayor desgaste.
Un guante de soldador es un guante de cuero de caña larga cuya función es doble: interponer una barrera frente al calor radiante y a las proyecciones de metal fundido, y cubrir el antebrazo, que en soldadura queda expuesto por la posición de trabajo. El material habitual es el descarne —la capa interna de la piel, de superficie afelpada— porque resiste el contacto con chispas sin fundirse, a diferencia de los tejidos sintéticos. El curtido al cromo es el tratamiento que le da estabilidad térmica y flexibilidad.
En este tipo de guante, los detalles de construcción explican el desempeño más que el material por sí solo. Las costuras protegidas evitan que un hilo expuesto se queme y abra el guante; el forro interior añade aislamiento y facilita calzarlo y quitarlo con rapidez, algo relevante cuando entra una esquirla; y el pulgar tipo ala permite sostener el electrodo o la pistola sin perder maniobrabilidad. Conviene delimitar el alcance de la protección: un guante de soldador está diseñado para reducir la exposición a salpicaduras y calor radiante durante el proceso, no para manipular piezas calientes de forma sostenida ni para sumergir la mano en fuentes de calor; tampoco es un guante anticorte ni un guante dieléctrico, y el cuero húmedo pierde capacidad de aislamiento. La selección del guante según el proceso de soldadura —MIG, TIG, arco manual— debe ser validada por el área de seguridad de la empresa usuaria.
15 pulgadas, medida que cubre el antebrazo además de la mano y que la ficha asocia también a una buena ventilación del guante.
El descarne es la capa interna de la piel, de superficie afelpada, que resiste el contacto con chispas sin fundirse. El curtido al cromo es el tratamiento que le aporta estabilidad térmica y flexibilidad.
Añade material en las zonas de mayor desgaste y contacto: la palma, por la sujeción de la herramienta y de la pieza, y los nudillos, por el roce contra superficies.
La ficha lo describe con buena protección mecánica y térmica, lo que permite usarlo en manipulación de materiales ásperos. No es, en cambio, un guante anticorte ni un guante dieléctrico.
La ficha registra tallas 8 y 9.